jueves, 31 de diciembre de 2015

Pequeña parte de Paranoia.

Una semana después de que Mama Belki muriera, mi madre dejo la casa para irse a la fuga con la costosa sabana de herencia que había dejado mi abuela para todos sus hijos. Mama Belki siempre había cuidado con toda su alma esta sabana, ya que estaba hecha de una tela muy especial que nadie nunca había visto. Mi tía Catalina, quien consideraba más mi madre que mi propia madre, estaba histérica ya que la sabana se suponía que debía quedarse con ella, porque ella era la preferida de Mama Belki y así lo hubiera querida ella. Así que para hacer sentir a mi tía mejor y evitar que le diera un infarto por sus nervios, me propuse encontrar a mi madre y quitarle la sabana.

No hay comentarios:

Publicar un comentario